Si algún día escucha a Gerardo “Lalo” Chavarría decir que pertenece a una selecta familia liguista, no piense que alardea o cae en la exageración. Por su sangre corre una historia rojinegra que se empezó a escribir desde tiempo atrás.

Como en las viejas leyendas que narran historias de generaciones dedicadas a luchar por una causa, los parientes de “Lalo” Chavarría se caracterizan por defender la camiseta de Liga Deportiva Alajuelense dentro y fuera de la cancha.

Al igual que lo hizo su abuelo Israel Gutiérrez, su tío Guido “Balín” Gutierrez, y sus primos Carlos “Pata” Gutiérrez y Nel Lopez, Adolfo Chavarría vistió la casaca rojinegra con hidalguía y honra deportiva, prueba de ello fue que en once años de carrera como futbolista nunca recibió una tarjeta roja.

Son pocos los jugadores nacionales que alcanzan retirarse con el curriculum limpio, máxime cuando se desempeñan en puestos de alto roce como el de mediocampista de contención. Para Chavarría, el secreto para terminar los 90 minutos de un partido radica en actuar con inteligencia ante los momentos difíciles.

“Uno debe pretender siempre no ser expulsado, para eso se necesita estar muy atento a cada acción del partido” aconseja Chavarría. Su mente fría y manejo del carácter lo convirtió en un bastión importante para sus entrenadores, razón por la cual fue portador de la banda de capitán en muchas ocasiones.

Pese a la caballerosidad que lo caracterizó, “Lalo” admite que vio acercarse en varias ocasiones la temida tarjeta roja, pero afortunadamente nunca llegó a conocerla. “En un partido contra la UCR, tuve que cometerle una falta a Leonardo Mata, entonces observé el árbitro Saturnino Espinoza con toda la intención de expulsarme” recordó Chavarría.

“El árbitro vino adonde yo estaba y después de mirarme dijo: Debería irse, pero por ser usted, lo voy a perdonar. Me salvé de la tarjeta por la buena relación que tenía con el árbitro. Ese es un aspecto muy importante que siempre trato de inculcarle a mis alumnos” expresó.

Gerardo Chavarría contabilizó once años como futbolista de Liga Deportiva Alajuelense. En ese tiempo fue prestado al Club Sport Cartaginés por dos temporadas, pero regresó a la institución manuda. “Lalo” vistió la camiseta de la Selección Nacional en el proceso eliminatorio de 1978 y el de las Olimpiadas de Montreal.

Chavarría guarda un recuerdo especial por sus excompañeros de equipo, en especial por quienes defendieron la divisa rojinegra en los años 1970 y 1975. “Recuerdo que alcanzamos el campeonato en el año 70, con un equipo dirigido por Eduardo Viso Abella. Ahí estaban jugadores como Roberto Tyrrel, Errold Danields, Mario “Chalazo” Vega, Roy Sáenz, Victor “Palomino” Calvo y Alfonso Estupiñán, entre otros” citó Chavarría. “Otro buen equipo en el que estuve fue el que dirigió Juan José Gámez. Ahí estaba Manuel Solano, Rolando Villalobos y Mario “Squirt” Barrantes, entre otros. Fue un equipo que debió salir campeón” consideró.

Gerardo “Lalo” Chavarría se retiró del futbol al finalizar la temporada de 1987, pero nunca le dijo adiós a la institución . Su conocimiento como jugador lo transmite a las nuevas generaciones de liguistas a través de las ligas menores rojinegras, en donde comparte ideales con Enrique “Quique” Vázquez.

Su especialización en educación física fue aprovechada por varios técnicos como Odir Jacques, Ivan Mraz, Manuel Keosseian y Jorge Luis Pinto, quienes tuvieron a “Lalo” entre sus hombres de confianza. Aunque recibió ofertas para llevar sus conocimientos a otros equipos, Chavarría se mantuvo fiel a la divisa de sus amores.

Gerardo Chavarría acumula un sin fin de anécdotas y experiencias en su vida futbolistica, pero hay una que disfruta y cuenta siempre. “Mi abuelita se encargaba de alistarme la ropa y los implementos para jugar. Antes de disputar un partido saqué la ropa de mi maletín y al ponerme los tacos me di cuenta que había colocado dos zapatos izquierdos. Tuve que pedir prestado un zapato derecho a alguien y salir a la cancha” narró Chavarría.

Recuerdo del gol mil en el Estadio Alejandro Morera Soto.