Mauricio Montero Chinchilla reflejó en la cancha la entrega, lucha y garra que simbolizan a esta Institución y con la camiseta #20 encarnó el espíritu de Liga Deportiva Alajuelense.

Llegó procedente de la Asociación Deportiva Ramonense en 1987 y debutó con la camiseta liguista el 25 de julio de ese año en el partido ante el River Plate. Vaya prueba, pero el defensor derecho pasó la prueba para así comenzar a ganarse la admiración de la gran afición liguista.

Nunca dejó una pelota por perdida, ni mucho menos un encuentro, siempre hasta el pitazo final luchando, dándole ánimo a sus compañeros para que no dejaran de pelear. Así transcurrió su carrera deportiva, siempre en la zaga haciendo compañía en un inicio con Fernando Sosa, luego Javier Delgado y Luis Antonio Marín.

Cuando había que tirar un penal decisivo, ahí estaba Mauricio para tomar la redonda y cobrar, con técnica en algunas ocasiones y en otras con fuerza, pero nunca para dar un paso atrás, pues el líder siempre está obligado a dar la cara.

En la marca era fuerte y tenía el respeto de los rivales. Asistió al campeonato mundial de Italia 1990 jugando todos los partidos como titular. Permaneció en la Selección Mayor hasta el proceso eliminatorio de Francia 1998.

“Sudo mi camiseta con entrega y coraje” señaló Montero en el libro Memorias de Liga Deportiva Alajuelense.

Se retiró del fútbol como jugador activo el 15 de setiembre de 1998; Montero llenó el Estadio Alejandro Morera Soto en una época donde las heridas de la pérdida del campeonato nacional de 1997-1998 no se habían curado. Esa fue la muestra más grande de respaldo a este gran jugador. En su honor desde ese entonces ningún otro jugador ha usado la camiseta #20.

Con LDA obtuvo el título de Grandes de Centroamérica en 1995, así como cinco campeonatos nacionales (1991-1992,1992-1993,1995-1996, 1996-1997). En la primera división jugó 18 temporadas para un total de 445 partidos en la máxima categoría.

Tras el retiro continuó ligado al fútbol, aunque no en LDA, sino como técnico del Municipal de Grecia. Regresó a la Institución como asistente técnico de Javier Delgado el 1 de marzo del 2004, siendo así parte del equipo campeón de la Concacaf 2004.