Desde los cuatro años, Steven López comenzó a dar sus primeros pasos en la Escuela de Fútbol de Liga Deportiva Alajuelense. Hoy, varios años después, el lateral izquierdo continúa construyendo su sueño en el Centro de Alto Rendimiento donde se entrena con la categoría U14, combinando sus estudios, entrenamientos y formación integral como persona y futbolista.
Nacido en Alajuela, específicamente en el Invu Las Cañas, Steven llegó oficialmente a la institución a los nueve años. Sin embargo, su vínculo con los colores rojinegros inició mucho antes.
“Siempre soñaba con estar aquí y para mí es un honor formar parte de la Liga”, comentó el joven futbolista.
Actualmente cursa octavo año y desde hace año y medio vive en la Residencia Don Pedro, una experiencia que considera fundamental para su crecimiento tanto dentro como fuera de la cancha.
“Ha sido muy bueno porque tengo todo cerca. Antes era más complicado con el estudio y también en la parte económica. Ahora puedo llevar mejor mis estudios, alimentarme bien y descansar correctamente”, explicó.
Uno de los referentes que más admira es el lateral de la institución, Ronald Matarrita, de quien destaca su entrega y mentalidad.
“Me gusta Matarrita porque siempre da todo en la cancha y mantiene la cabeza arriba en cualquier situación”.
El valor de la disciplina
Para Steven, la disciplina es la base de todo. No solamente en el fútbol, sino también en su vida diaria.
“Antes de desayunar tiendo mi cama, voy al gimnasio en la mañana y siempre mantengo mis cosas ordenadas”, relató.
Esa misma disciplina es la que considera indispensable para desempeñarse como lateral izquierdo.
“A un lateral no le puede faltar la disciplina, los desdobles y regresar siempre para no dejar el puesto libre”.
En el aspecto académico, disfruta especialmente las clases de Estudios Sociales, mientras que Ciencias representa un reto un poco mayor. Además, destaca el apoyo constante que recibe de sus profesores y compañeros dentro del CAR.
“Me siento muy feliz porque mis compañeros me apoyan cuando hago algo mal y me ayudan a mejorar”.
El motor detrás del sueño
Si hay una figura fundamental en la vida de Steven, esa es su madre.
“La relación con mi mamá es súper buena porque ella siempre me apoya en todo. Ella es mi motor”.
Aunque la distancia representa uno de los mayores sacrificios de vivir en residencia, mantiene una comunicación constante con ella y encuentra en sus palabras la motivación para seguir adelante.
“Siempre me dice que tenga la cabeza fría, que sea humilde y que apoye a mis compañeros”.
Su principal motivación es clara: ayudar a su familia y brindarles un mejor futuro.
“Me apoyo en sacar a mi familia adelante. Donde vivimos es muy peligroso y quiero que podamos estar mejor”.
Dentro de la residencia también encuentra respaldo en Saúl, uno de los encargados de acompañar a los jóvenes futbolistas.
“Es una muy buena persona. Siempre nos ayuda cuando estamos mal y busca una solución para todo”.
Soñar en grande
El camino de Steven no ha sido sencillo. Antes de integrarse oficialmente a Liga Deportiva Alajuelense tuvo que superar tres visorías, un proceso que recuerda con nervios e incertidumbre.
“Me sentía inseguro porque había muchos niños y pensaba que no me iban a llamar. Por dicha pude quedar”.
Hoy, mientras comparte momentos con sus compañeros jugando pool o ping pong durante el tiempo libre, mantiene intactas sus metas.
“Me sueño jugando en el estadio y escuchando a toda la afición gritar mi nombre”.
Pero sus aspiraciones van todavía más allá.
“Quiero salir campeón con la Liga, representar a mi país y, si se puede, ganar un Mundial”.
Antes de finalizar, dejó un mensaje para todos los niños que persiguen un sueño similar al suyo.
“Primero tener disciplina, porque sin disciplina no se llega a nada. También la humildad es muy importante y no meterse en malos pasos. Y siempre valorar el apoyo de los papás”.
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